ENTORNO Y UBICACIÓN DEL CASTRO DE DOÑA PALLA
El castro de Doña Palla está ubicado en el término municipal de Pravia, concejo situado en la cuenca baja del rio Nalón entre los 6º 14’ 8’’ y los 6º 3’ 54’’ de longitud oeste y los 43º 25’ 0’’ y los 43º 32’ 5’’ de latitud norte, limitando al norte con los concejos de Cudillero y Muros de Nalón, al sur con los de Candamo y Salas, al este con Candamo de nuevo y Soto del Barco, y al oeste con Cudillero y Salas.
Existen testimonios de la presencia del hombre en territorio de Pravia desde la más lejana prehistoria. También hay restos de la cultura del bronce, y de la edad del hierro. El hombre de esta época moraba en castros fortificados, de los que hay noticia de doce de ellos en el actual concejo de Pravia. Tanto el nombre de Arango como el del rio Aranguin provienen de un mismo étimo prelatino, posiblemente celta, e igualmente prelatinos son los nombres de los otros rios principales.
Pravia es también uno de los lugares más romanizados de Asturias. Desde hace tiempo, se viene identificando con Pravia o con Santianes la ciudad de Flavionavia, citada a mediados de siglo II de nuestra era por el geógrafo griego Claudio Ptolomeo y situada en la orilla izquierda del Nalón, en territorio de los pésicos. El nombre latino permite suponer que era la capital de un municipium, Flaviun Avia, establecido en la segunda mitad del siglo I, en tiempos del emperador Tito Flavio Vespasiano, de la disnatia de los Flavios. Sin embargo, el nombre de Flavionavia no vuelve a ser citado ni en las fuentes antiguas, ni en las medievales, lo que induce a pensar que Flaviun Avia fue un nombre oficial que no cuajó , compuesto de un elemento latino Flaviun, y otro indígena prelatiino avia , denominación fluvial que alguna vez recibio el Nalón , y que sin duda previve en el actual nombre de Pravia que deriva de una forma latina per avia . Otro vestigio de la romanización de la comarca son los restos de la Magdalena de la Llera en Santianes , l a estela funeraria de los cabos, y los denarios de plata hallados en Doña Palla. Pravia, además , seria un importante nudo de comunicaciones en época romana; por alli pasaba la via, que comunicaba Lugo de Llanera con Lugo de Galicia y uno de los ramales de la importante via de la Mesa continuará hasta Pravia, siguiendo desde Cornellana el curso del Narcea.
En el año 774 es coronado rey de Asturias silo, gracias a su matrimonio con Adosinda (hija de Alfonso I y hermana de Fruela I), la reina viuda Adosinda profesó como religiosa en el monasterio de Santianes, cuya iglesia habia sido construida por Silo. Tras él, trono Mauregato, al que sucede Bermuda. Finalmente, Alfonso II el Casto trasladará la corte a Oviedo.
Unos siglos más adelante, durante el reinado de Fernado III el Santo, tiene lugar la fundación de la puebla de pravia (entre 1233 y 1240), lo que no obsta para que existiera alli un asentamiento y una población anterior. De echo, se conoce la existencia de un monasterio en honor de San Andrés, cuyo origen parece remontar al siglo IX, en cuya proximidad se estableció la nueva puebla. La iglesia se San Andrés estuvo abierta al culto como parroquial de Pravia hasta finales del siglo XVIII, en que por su mal estado hubo de clausurarse, siendo derribada en 1836.
Otros hechos históricos a destacar del periodo medieval son la construcción de la malateria de San Lázaro de Villafria en el año 1290, el santuario del Valle, de fecha aproximada al año 1150, y el hospital de peregrinos, llamado de San Antonio. También cabe resaltar la construcción de las murallas, tras la concesión de la carta puebla citada, a finales del siglo XVIII, de las que ya no quedan restos, tan sólo se sabe que eran “ de cuatro varas de grueso y más de seis de alto, con parapetos, troneras, almenas y espacioso paseo exterior, hechas de regodones y mortero de la mejor calida”.
Pravia es uno de los concejos presentes en la Junta General del Principado desde sus origenes, e igualmente participa en varias de las hermandades concejiles que se forman en los siglos bajomedievales. Junto con los de Grado, Salas, Valdés, y miranda. Pravia formó la hermandad llamada de los Cinco concejos. Este nombre recibia también el partido formado por estos cinco concejos, más el de Somiedo, en la Junta General del Principado, y entre ellos eligian un representate para participar en la Diputación y en la elección de procurador general del Principado, que eran los encargados de representar y ejecutar los acuerdos de la Junta en el periodo entre sesiones generales.
El concejo de Pravia ha vivido siempre para y por sus rios. El Nalón era el rio salmonero por excelencia, y el municipio gozaba del privilegio de la renta de la media pesca de este cotizado pez, desde Las Mestas del Narcea hasta la fuente de Espilonga, ubicada ya en la desembocadura, próxima a San Esteban de Pravia, de punta a cabo, una distancia de tres leguas por una y otra margen, y por medio del cauce, y en cualquier paraje de dia y de noche”,desde el 1 de enero de cada año hasta el 24 de junio. Asi lo reconoce la Real Executoria librada a favor de los Pravianos el 9 de febrero de 1669 por el Concejo de Castilla en la Real Chancillería de Valladolid.
El yacimiento se halla situado en lo alto de una colina de forma casi circular conocida como “El Castro”, en la localidad Praviana de Peñaullán. Se trata de un espolón de las estribaciones de la falda oeste de la sierra de Fontebona. Está separado de la ladera por un gran foso artificial practicado en la parte sudeste. La ladera norte está bañada por las aguas del rio Nalón , al este y oeste los arroyos del Tiñoso y del rosico, el primero de los cuales determina el limite entre los concejos de Pravia y Soto del Barco.
ANTECEDENTES HISTÓRICOS
No es difícil imaginar la situación dominante de esta desconocida fortaleza, pese a hallarse en uno de los montes más bajos que rodean éstos valles, cuando sus habitantes oteaban la entrada de extraños navegando por las aguas de la ria buscando la penetración hacia el interior de Asturias. Esta gran ria les brindaba la entrada desde el mar a los caminos de más fácil acceso de esta accidentada tierra a través de los rios Nalón y Narcea, que hacia fácil el recorrido hasta los lugares más recónditos de ésta región.
Es acertada la elección de esta colina para la ubicación de su cima de una fortaleza para defensa de la ria, por los elementos orográficos que la componen y por las obras de defensa en ella realizadas, que en su tiempo la harian inexpugnable.
Escarpes, fosos y murallas, asi como el emplazamiento de sus poblados sobre cerros o montes de difícil acceso, eran los elementos que componian el hábitat del hombre protohistórico en sus castros, de los que existen tantos vestigios en nuestra región. Los romanos ocuparon, destruyeron o conservaron parte de los mismos durante su permanencia en estas tierras.
No cabe duda, que la comarca donde está situado el castro, tuvo una gran relevancia durante la ocupación por el Imperio Romano, ya que tanto su ria de penetración a los rios Nalón y Narcea, como las ciudades próximas (Flaviun Avia ) eran de importancia para los mismos y que su estancia es bien conocida por las referencias que de éstas hace Ptolomeo en sus escritos y la abundancia de restos arqueológicos encontrados por toda esta zona.
Es fácil suponer que una fortaleza de tan estratégica situación no estuviera en manos de los naturales y si ocupada por los invasores para su defensa, en el supuesto de que hubiera sido originariamente un castro protohistórico.
Es necesario también considerar la importancia de éstos lugares a finales del siglo VIII, con el traslado de la capitalidad del reino de Cangas de Onis a pravia y la instauración de la corte (silo, Mauregato, y Bermuda) en Santianes. Las razones de tal cambio se suponen fueran estratégicas y buscasen una zona de residencia más segura, que después del traslado de la corte a Oviedo siguió siendo durante muchos años el solar de nobles afincados en estas tierras. No pudo la fortaleza del castro ser ajena a los intereses de estos monarcas por estar situada a menos de un kilómetro de sus moradas.
El castro, por su configuración, parece ser en su origen, la de un castro protohistórico de pequeña dimensión con elementos defensivos naturales y artificiales. El conocimiento material de sus ruinas son más acordes con la idea de considerarlas como alacio de la Edad Media, reconstruida y ampliada de una torre romana, ala que se añadieron otras fortificacione complementarias como parece apreciarse por la magnitud del cono de piedras existente.
Resumiendo las diferentes opiniones expuestas hasta ahora el castro podria ser: Un pequeño poblado celta, una fortificación romana ó una fortificación o palacio medieval. También puede haber pasado el mismo lugar por las tres fases históricas mediante reformas realizadas por las distintas culturas.
Bances y Valdés recogió información del castro en los años cincuenta. El castro fue prospectado por José Manuel González, que fue el primero en catalogar el enclave como un castro, por Francisco Javier Conde entre 987 y 1990 y por Paloma Garcia en 1995.
Puede añadirse la información recogida de personas que de alguna manera, directa o indirectamente, tuvieron intervención en las ruinas, aunque a las mismas accediesen sin conocimientos para realizar investigaciones, unas por vivir próximas a las mismas y otros movidos por la leyenda que habla de la existencia de un tesoro. En el año 1950 se ejecutaron unas pequeñas excavaciones sacando piedras del interior de la parte más alta de la torre, dejando en una profundida de 3 m. al descubierto dos compartimentos comunicados por el hueco de una puerta, en uno de ellos existia una escalera de 7 pasos, de piedra; en éstos se encontraron restos de vigas quemadas, lanzas, esquilones de ganado, forjas de hierro de raras formas, piedras de molino de las que son accionadas por agua y una lámina de oro de 2 cm, de largo por 1 cm, de ancho, muy fina como si fuera de realizar chapados, lisa, sin ninguna inscripción. En la esquina de un compartimento excavado, por un hueco entre las piedras del piso, metieron una vara de 6 m, de largo sin que tocara el fondo.
Desgraciadamente no queda ningún resto de estas piezas que hubieran podido dar alguna luz sobre la antigüedad de las ruinas, aunque las excavaciones realizadas no significan ninguna alteración práctica de las mismas por ser una parte muy superficial y muy pequeña del conjunto.
Personas próximas al lugar, en el laboreo de los campos que circundan el castro, al arar sus tierras encontraron restos de edificaciones, cadenas, una lanza. Otra persona que trabajó en la perforación del túnel del F:C: Gijon-Ferrol que está a los pies del cerro, asegura que en dicha labor cortaron una galeria de 1 m. de ancho por 2m. de alto que conducia al centro del cerro donde se encuentran las ruinas, esta galeria fue tapada por el recubrimiento de hormigón del túnel. Se encuentra situada entre los 3 y 9 m. contados a partir de la boca de entrada del túnel en la dirección Avilés-Pravia, en el hastial izquierdo a unos 3 m. de altura.
DEFINICIÓN DE CASTRO
El término castro proviene del latin castrun ,con el que se designaba una aldea fortificada en lo alto de algún cerro o colina. Se encuentran con frecuencia en el noroeste de España, especialmente en Asturias y Galicia.
Poblado prehistórico de la Edad del Bronce originario de la cultura celtibérica que se desarrolló de manera numerosa y dispersa durante el primer milenio a.C. en el noroeste peninsular, concretamente en Galicia y norte de Portugal. Los castros estaban formados por un núcleo agrupado de viviendas unifamiliares rodeadas por un recinto amurallado de piedra. Las viviendas, de una sola altura, estaban construidas con un muro circular, también de piedra, que soportaba una techumbre de forma cónica hecha con ramas y hojas. La pobreza de los materiales contrastaba con los dinteles de la puerta de las viviendas que estaban perfectamente labrados, asi como la magnifica orfebrería y las esculturas de guerreros en piedra, símbolos de su cultura bélica Disponian de ventanas de reducidas dimensiones por las limitaciones técnicas.
Los castros se situaban en zonas elevadas del terreno para facilitar la defensa. Por extensión, se llamaron castros a los lugares elevados en los que estaba acampado y fortificado un ejercito.
Entre los yacimientos más importantes destacan el castro de Santa Tecla, La Guardia (Pontevedra); el castro de Baroña, Porto do Son (La Coruña); y el castro de Briteiros, Guimaraes (Portugal).
INTRODUCCIÓN
El entorno del castro se encuentra situado dentro de la denominada Zona Cantábrica (ZC, que es una de las 5 provincias paleogeográicas y estructurales en que de forma generalizada se divide el Macizo Ibérico, es decir. El conjunto de rocas que presentan la caracteristica común de haber sido intensamente plegadas y fracturadas durante el Carbonifero, a lo largo de la Orogenia Hercitnica o Varisca, en la cual tuvieron lugar además importantes procesos de metamorfismo y magnetismo a través de amplias áreas. Este proceso orogénico, provocado por la colisión de los antiguos continentes de Gondwana y Euramérica, que se unieron en el gran continente Pangea, tuvo como consecuencia la formación de la más formidable cadena montañosa que haya existido sobre la tierra, la cordillera Varisca, que con 13000 Km de longitud y 700 de anchura, se extendia por África (Marruecos y Mauritania), América (Apalaches) y Europa (desde la Peninsula Ibérica a los Urales). Este inmenso sistema orográfico fue posteriormente por la erosión, pero sus lineas estructurales aún son evidentes.
La Zona Cantábrica constituye la zona más externa de la Cordillera Varisca en el noroeste de la Peninsula Ibérica. En este sector, las estructuras heredadas de la Orogenia Hercinica se disponen según un esquema caracteristico denominado Arco o Rodilla Artúrica, consistente en una serie de franjas concéntricas, ordenadas según su cercania al foco deformante. Asi pues, la Zona Cantábrica se encuentra en el núcleo del Arco, y ocupa el sector centro-oriental de Asturias, asi como una parte del norte de las provincias de león y Palencia e incluso una pequeña área de la provincia de Cantabria.
Desde el punto de vista geológico, la Zona Cantábrica está limitada al oeste por el Antiforme del Narcea, una estructura varisca compleja que da lugar al afloramiento de las rocas más antiguas de Asturias, de edad precámbrica. Al oeste del Antiforme del Narcea se extiende la Zona Asturoccidental-Leonesa (ZAOL).Por el este, el norte y el sur la ZC está limitada por la presencia de la cobertera Mesozoica-Terciaria.
La geologia de la ZC y de la ZAOL es muy diferente. La ZC presenta una sucesión paleozoica relativamente completa, consistente en una alternancia de formaciones carbonatadas (calizas y dolomias) y siliciclásticas (areniscas, cuarcitas y pizarras). Su estructura está constituida por varias unidades cabalgantes y pliegues, como se detallará más adelante.
Por otra parte, la ZAOL se caracteriza por el gran espesor que presentan las rocas del Paleozoico Inferior, cuya naturaleza es esencialmente siliciclástica. Además destaca la abundancia de pliegues, que llegan a ser acostados y de gran amplitud en la zona de Lugo limítrofe con Asturias, y el desarrollo de foliaciones tectónicas, que son estructuras caracteristicas de las zonas internas de las cadenas orogénicas, y se forman como consecuencia del paralelismo de alguna propiedad planar de las rocas. Asimismo, la ZAOL presenta un metamorfismo de bajo grado generalizado, lo cual no ocurre en la Z.C.
Las importantes diferencias apuntadas condicionan otros aspectos como la geomorfología o los recursos geológicos. Por ejemplo, el modelado característico ha dado lugar al paisaje dominante de muchas áreas de la Zona Cantábrica, siendo prácticamente inexistente en la parte Asturiana de la ZAOL. Asimismo, las pizarras de tachar están limitadas a la ZAOL; mientras que el carbón o las calizas canterables presentan una importancia mucho mayor en la Z.C.
ZONA CANTÁBRICA
En la Zona Cantábrica la deformación varisca tuvo lugar en la parte superior de la corteza y por tanto en condiciones frágiles, como lo atestiguan la alta de deformación interna y metamorfismo generalizados ya mencionados. Ladeformación se tradujo fundamentalmente en el desarrollo de cabalgamientos (fallas inversas de bajo ángulo), cuya propagación estuvo condicionada por la anisotropia previa representada por la certificación. Los cabalgamientos, que vergen hacia el exterior de la cordillera, es decir, hacia el este, delimitan cuerpos rocosos denominados “mantos” o “escamas”, dependiendo de sus dimensiones y de la magnitud del desplazamiento, que puede alcanzar decenas de kilómetros.
Los cabalgamientos se presentan generalmente en sistemas imbricados (asociaciones de cabalgamientos que convergen en un cabalgamiento basal) o en forma de dúplex (asociaciones de cabalgamientos que convergen tanto hacia abajo como hacia arriba), y suelen tener una morfología escalonada que provoca la formación de pliegues por acomodación del manto cabalgante.
El castro de Doña Palla está situado en el extremo NO del más occidental de los mantos de la Zona Cantábrica, la Unidad de Somiedo-Correcilla, dentro de la Región de Pliegues y Mantos. Muy cerca de este lugar se encuentra la falla de Pravia-La Espina, que con dirección NE-SO corta diagonalmente el concejo de Pravia, y se alarga hacia el norte introduciéndose en el mar hacia la mitad de la playa de Bayas, mientras que por el sur se extiende a lo largo del valle del rio Aranguin. Esta falla, que continúa hacia el sur hasta el concejo de Cangas del Narcea y luego describe un gran arco al SE, penetrando en la provincia de León, representa el contacto entre la ZC y la ZOAL.
En sus origenes se trataba de una falla directa que favoreció la acumulación de grandes espesores de sedimentos en la parte de la ZAOL, pero posteriormente invirtió su movimiento y permitió a la ZAOL, pero posteriormente invirtió su movimiento y permitió a la ZAOL, cabalgar sobre la Zc decenas de kilómetros.
El gran contraste litológico entre ambas zonas se evidencia en el tipo de cobertera vegetal y en el modelado erosivo. Asi, la falla resulta claramente perceptible sobre el terreno separando las vegas y praderias de Arango, Cañedo, Bances y los Cabos, que se desarrollan en la parte cantábrica, de los pinares y eucaliptales de las sierras deFolgueras, Inclan, Selgas, Santa Catalina y Monteagudo, localizadas en la parte Asturoccidental-Leonesa, a una altitud sensiblemente superior.
Las diferencias entre ambas zonas se acentúan cuando comprobamos la edad de las rocas a uno y otro lado de la falla. Al oeste nos encontramos con rocas del Cambrico inferior (570-540 millones de años de antigüedad), mientras que al este las rocas más antiguas en contacto con la ZAOL datan del Devónico Inferior (410-360 millones de años).
EL DEVÓNICO
El castro se encuentra a unos 3-5 kilómetros al este de la falla, sobre afloramientos del Devónico Medio y Superior. Es precisamente el Devónico uno de los periodos de la historia de la tierra que más interés han suscitado entre los investigadores, debido a que durante su transcurso se produjeron extraordinarios cambios en las posiciones continentales, el clima y la topografia, lo cual aceleró los fenómenos evolutivos, tanto en el reino vegetal como en el animal.
En Asturias los afloramientos devónicos se sitúan fundamentalmente en el centro de la región, formando una franja curvada de unos 30 kilometros de anchura media, siguiendo el Arco Astúrico. Tan sólo los afloramientos del Carbonifero y del Ordovicico los superan en extensión.
El origen de las rocas devónicas de la región parece esencialmente marino y de escasa profundidad. Esto se debe a que, entonces, Asturias formaba parte de una enorme plataforma cubierta por mares pericontinentales y epicontinentales al noroeste de Gondwana,y recibia sedimentos procedentes de la denudación de una gran isla o cadena de ellas que se prolongaba desde el centro de Asturias hasta el Mediterráneo. En este periodo Astrurias pudo estar situada en la franja tropical, a más de 8000 kilómetros de su posición actual, lo cual justifica la abundancia de fósiles de corales en las series devónicas.
Por otra parte, existe una clara disposición batimétrica, es decir, las rocas de origen más somero y próximo a la costa están en el interior del Arco . Esta polaridad también se refleja en las series, mucho más completas hacia el exterior del Arco, donde nos encontramos.
La serie devónica que aflora en la comarca Praviana se dispone subverticalmente (buzamientos de 70-80º) con una clara dirección NE-SO, siguiendo las directrices del Arco, según una sucesión de pliegues vergentes hacia el E, a menudo con cabalgamientos desarrollados en sus flancos.
El castro se localiza en el núcleo del más occidental de los sinclinales de la sucesión plegada antes referida, constituida por las siguientes formaciones (de muro a techo):
- Areniscas de Furada(Gediniense).
- Complejo de Rañeces(Gediniense-Emsiense).
- Calizas de Muniello (Emsiense-Ccouviniense).
- Areniscas del Naranco (Couvinienses- Givetinense).
- Caliza de Candás (Givetinense- Frasniense).
- Arenisca de Candás (Frasniense- Fameniense).
Por su relación con el castro, únicamente detallaremos las tres últimas formaciones.
La zona del castro no es prolifica en afloramientos rocosos, debido a la acción erosiva, que ha provocado un gran desarrollo de los suelos, y a la densidad de la cubierta vegetal, pero podemos observar fácilmente la serie en el talud de la carretera AS-236 (Peñaullán-Grado), en las inmediaciones de Peñaullán.
La formación Naranco es una serie detritica muy compleja y de potencia variable, entre 400 y 500 m. Está constituida por areniscas blanquecinas o pardas con zonas de areniscas ferruginosas. Son frecuentes las intercalaciones, de poca potencia y ritmo irregular, de pizarras con coloraciones diversas. Aflora, por ejemplo, en las localidades de Pravia, Beifar, y Riberas.
Los estratos suprayacentes corresponden a la formación Calizas de Candás, compuesta por unos 200 metros de caliza biomicriticas grisáceas de aspecto masivo, con intercalaciones esporádicas de niveles margosos. Es una formación muy fosilifera, como atestiguan los corales que aparecen en las calizas de la embocadura del túnel del ferrocarril en Peñaullán o en las del canal de conducción de agua desde el Narcea hasta Avilés, en uno y otro flanco del sinclinal.
Por último, en el techo de la sucesión se encuentra la formación Areniscas de Candás, en la cual se distinguen dos zonas muy caracteristicas. La inferior está formada por areniscas con zonas ferruginosas, las cuales llevan intercalaciones de pizarras pardas. La superior está constituida por cuarcitas blancas de aspecto masivo, que han sido repetidamente confundidas con la cuarcita ordovicica (formación Barrios),de la que podemos contemplar un magnifico afloramiento en la localidad de Peñaflor (concejo de Candamo).
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EL RELIEVE
En la formación del relieve de una región intervienen fundamentalmente dos factores; la naturaleza del substrato rocoso y el clima.
Los relieves variscos, tal y como ya se señaló, habian sido completamente desmantelados durante el Mesozoico, dando lugar a una penillanura o superficie de erosión. Esta situación cambió drásticamente en el Oligoceno, como consecuencia de la Orogenia Alpina, responsable del levantamiento de todas las grandes cordilleras actuales (Himalaya, Andes.Alpes, Pirineos,etc.). Asi pues, hace 35 millones de años, y en relación con la elevación de la cadena pirenaica, debida a la rotación de la Peninsula Ibérica provocada por la apertura del Golfo de Vizcaya, el margen continental Cantábrico se deformó mediante la instalación de una red de fracturas de dirección E-O que en conjunto provocaron la elevación de varios bloques del zócalo varisco. Esto generó la aparición de nuevos relieves alineados en la misma dirección.
En el sector Asturiano del margen Cantábrico, las fallas alpinas dieron lugar al levantamiento de la Cordillera Cantábrica sobre la Meseta Ibérica, y la elevación de un bloque de menores dimensiones situado al note, de cuya erosión parcial surgieron las sierras prelitorales de Cuera o del Sueve. Estos relieves delimitaron hacia el sur una zona deprimida y alargada, la depresion prelitoral de Asturias, que se extiende desde Grado hasta Cangas de Onis, pasando por Llanera, Siero,, Sariego,Nava, Piloña y Parres. Sin embargo, el Manto de Somiedo-Correcilla y la Zona Asturoccidental-Leonesa no se vieron afectados por este fraccionamiento en bloques de dirección E-O, sino que en ellos se produjo un levantamiento general del relieve, lo que ocasionó la revitalización de los agentes meteorizadores. Esto se tradujo en una erosión diferencial ,es decir, en una excavación y arrastre de los materiales más deleznables, como las pizarras y las margas, frente a la persistencia de los materiales más duros, como los formados por cuarcitas o calizas masivas.
Asi, en el Manto de Somiedo-Correcilla prevalecieron los bancos cuarciticos y calizos más resistentes, paralelos entre si y con dirección N-S oNE-SO, siguiendo la vieja estructura varisca en forma de arco. Por lo tanto, la disposición geomorfológico quedó configurada con una sucesión de cordales mas o menos perpendiculares a la. divisoria (sierra dela Sobia, Cuerda de la Mesa, etc.).Separado por bandas intermedias mas deprimidas(Valle de Turbia, Valle del Cubia,etc.) Este relieve, denominado apalachense, también se manifiesta en la comarca Praviana, a través del valle del Narcea y de las sierras de Sandamias y Fontebona, a cuyos pies se halla el castro de Doña Palla.
Otro factor decisivo en el. modelado del relieve de la comarca fue el establecimiento de la red hidrográfica a lo largo del Plioceno (hace 10-12 millones de años), estructurada fundamentalmente en torno a las cuencas de los rios Nalón, Narcea y Aranguin, que permitieron recuperar el vigor orográfico excavando el fondo de sus valles y aumentando, por lo tanto, la diferencia de costa entre talwegs (lineas que unen los puntos bajos de los valles) y crestas. El Aranguin se acomoda al trazado de la falla Pravia-La Espina, mientras que el Narcea sigue las lineas estructurales paleozoicas y el Nalón las atraviesa perpendicularmente (en su tramo bajo).
Tanto en el caso del Nalón como en el del Narcea, la acción erosiva comenzó con una intensa erosión de carácter regresivo en el lecho, como atestiguan las terrazas de La Campa, Santa Catalina o prahúa, pero una vez alcanzada la madurez, el perfil longitudinal se fue regularizando. El ritmo de la erosión aerolar superó al de la erosión lineal, trasladándose a las vertientes los procesos de desgaste más importantes, lo que provocó que los valles fluviales se ensancharan y recubrieran con un manto de aluviones, dando lugar a la formación de amplias llanuras aluviales.
A partir de este hecho los rios comenzaron a socavar sus orillas cóncavas y a depositar los materiales arrancados en las orillas convexas, originando meandros. Desde entonces hasta nuestros dias han predominado los procesos de exageración de la sinuosidad de estos meandros (S=L/D), llegando a valores superiores a 1.4, como es el caso del situado a las faldas del monte del castro. Además, en este tramo final se han formado barras e islotes internos por la disminución de la velocidad de la corriente, influencia en cierto modo por las mareas.
El último factor fundamental del modelado erosivo es el clima. En nuestro caso, la temperatura no tiene fluctuaciones diarias suficientemente importantes para que las dilataciones y contracciones de las rocas provoquen su fragmentación de un modo sensible.
En esta zona los principales agentes meteorizadores, a parte de las corrientes de agua, son los de orden quimico, como consecuencia del dominio climático y las caracteristicas petrográficas de la zona. La profusa vegetación atlántica provee de un tapiz de hojas muertas que recubren el suelo y lo protege durante la mayor parte del año. El follaje protege también contra el impacto de la lluvia, de forma que la arroyada no sea muy violenta, Pero la humedad casi permanente que actúa sobre el manto de hojas en vias de descomposición ha provocado una alteración profunda que principalmente ha oxidado o convertido en arcilla los materiales atacados. Basta citar, por ejemplo, los recubrimientos de hematites Fe 0)y limonita (Fe0(0H) .nH2 0 de los escarpes rocosos del limite SE del monte.
La alteración arcillosa es seguida por un gran desarrollo de los suelos, que presentan un horizonte. A úmbrico, oscuro, rico en materia orgánica, de PH ácido y espesor apreciable (tipo cambisol húmico).
La composición arcillosa de estos terrenos favorece la proliferación de fenómenos de ladera, entre los cuales destacan los flujos de tierra y/o derrubios, conocidos tradicionalmente como argayos o fanas, .que se ven potenciados por la presencia de aguas de infiltración la falta de cubierta vegetal arbórea en determinados puntos y la densa diaclasación del substrato rocoso. Son frecuentes a lo largo de la carretera AS-236, apareciendo también en emplazamientos más concretos como la ladera norte del monte del castro, donde la acción humana a agravado de forma significativa la inestabilidad natural del terreno.
RECURSOS MINEROS
Los recursos mineros de la comarca Praviana son escasos. Pese a ello, el territorio forma parte de un gran metalolotecto ferrifero que comprende aproximadamente todo el silúrico y el Devónico de la zona centro-occidental de Asturias.
En torno al tramo bajo de los rios Narcea y Nalón aparecen más de 20 indicios de hierro. Estas mineralizaciones corresponden a niveles ferriferos dentro de las formaciones Furada, Naranco y Candás, que poseen tramos de areniscas rojizas muy ferruginosas y puntualmente muy enriquecidos en este metal.
Todas estas mineralizaciones son siliceas y con una constitución mineralógica variable. Las presentes en la zona estudiada consisten en hematites rojo violáceo con brillo metaloideo y untoso al tacto; su textura es granular o pizarrosa, formada por granos de cuarzo con envueltas hematiticas, cementados por sílice coloidal, laminillas y escamas de oligisto, frecuentemente mucho más rico en Fe.
En esta zona y en general en el Bajo Nalón (Pravia, Ranón, Candamo, Soto del Barco, Castrillón, Illas), la zona mineralizada posee unos 150 metros de potencia, con 6 capas de una ley superior al 35%.
Siguiendo con la mineria metálica, no podemos olvidar que las minas de plata más importantes de la Antigüedad en Asturias se encontraban en Penedela (Ibias) y en Pravia, destacando especialmente la conocida con el significativo nombre de Argenteola. De estas explotaciones se extraian una mena sulfurada, galena argentifera, que era triturada, cribada y concentrada, para luego someterse a un tratamiento de copelación una fusión en la que se aprovecha la mayor afinidad por el oxigeno del plomo y de las impurezas para oxidarlos en un crisol denominado copela, mientras que la plata, uno de los metales más nobles, se mantiene en forma reducida. Este procedimiento era rentable cuando el contenido en plata del mineral superaba las 100 ppm.
En cuanto a las rocas industriales, son destacables las canteras de carbonatos (Pravia,Vegañán, Beifar). De gravas y arenas (Peñaullán, Quinzanas) y de cuarcitas (Peñaullán Pravia). Además, la sierra de Sandamias tiene una banda interesante de areniscas cuarcititas, susceptibles de ser explotada para la fabricación de vidrio, como arenas de fundición y para nuevos usos industriales.
Por último en la serie detritico-pizarrosa del Namuriense-Westfaliense que se superpone a la Caliza de Montaña, al este de la sierra de Sandamias, se encontraron algunas capas de carbón de baja calidad.

Agradecimiento por los trabajos realizados :
AUTORES:
D. Pablo Fernández Berceruelo
D. Carlos Alvarez Suárez
DIRECTORES:
D. José Antonio Suárez Garcia
D. Pelayo González-Pumariega Solis
Dª Paloma Garcia Diaz